RECONDO

 

Bajo este título recordamos a Ignacio Recondo, un emprendedor hombre de negocios que en 1870 abrió una panadería en el casco viejo de Irun. Con los beneficios de ésta fue ampliando la economía familiar con un restaurante, un hotel y un pequeño casino. Pero el negocio que ha perdurado ha sido el del pan.

A la muerte del fundador, en 1910, su hijo, Leandro, se hizo cargo de la panadería, le imprimió carácter industrial y lanzó al mercado español productos que entonces eran desconocidos, como el biscote dietético, sin gluten y para diabéticos.

Ignacio Recondo tercero de la dinastía cogió el testigo del negocio en 1964 a la muerte de su padre y emprendió la modernización de la sociedad familiar. De los 100 kilogramos diarios de pan que se fabricaban entonces pasó a una producción diaria que llegaba a las 60 toneladas.

La empresa familiar mantuvo dos plantas en Irun: la antigua que creó su padre en 1920 y que inundaba de olor a pan la avenida de Iparralde, y una segunda fábrica, moderna y con magníficas vistas al Bidasoa y a las marismas, en el solar de la desaparecida Fosforera Española en el paraje de Oxinbiribil.

En 2002 la empresa fue adquirida por la francesa Brioche Pasquier, la cual buscaba una ampliación de sus actividades en el mercado español.

 

 

Escaparate de la desaparecida tienda en el Paseo Colón.

 

 

Edificio que fue sede en la avenida Iparralde.