MALETEROS

 

Terminada la guerra civil, profesiones específicamente ferroviarias como maquinistas, fogoneros o guardafrenos tuvieron gran importancia en Irun. Entre el personal de a pie de la estación se encontraban los maleteros o también llamados mozos de equipaje.

 

 

Público congregado en la estación de Irun.

Apreciándose entre el grupo a un maletero o mozo de equipajes.

(Archivo Municipal de Irun).

 

 

Propios de Renfe o asociados, incluso al margen de cualquier contrato laboral, los recordamos vestidos con un largo blusón y tocados con una gorra de plato.

Esperaban a los posibles clientes para trasladar sus equipajes hasta el  tren o hacia la salida en busca de otro transporte.

Ofrecían su mano de obra a cambio de unas monedas, confiando siempre en la generosidad de los viajeros.

Transportaban bultos y maletas en dos tipos de vehículo tirados a mano: grandes carros de cuatro ruedas para baúles o similares, o las modestas carretillas de dos ruedas para maletas o bultos menos voluminosos.

Cruzaban las vías a través de un paso a nivel construido con maderas.

 

Formando parte de uno de aquellos equipos de mozos de equipaje encontramos a los hermanos Miguel y Javier Vergara, residentes en la calle Santiago.

Cuentan que ambos habían acordado compartir las ganancias de su trabajo.

En cierta ocasión llegó a la estación de Irun un prelado al que acompañaban varios miembros del clero.

 

Habían llegado en un tren desde Madrid con la intención de tomar otro con destino a Francia, por lo que debían trasladarse a uno de los andenes destinado al tráfico internacional.

Portaban un voluminoso equipaje y solicitaron el servicio de un maletero. Dada la categoría de los viajeros, el servicio auguraba una buena propina.

Al cabo de unos minutos regresó con su carro vacío junto a su hermano Javier quien impaciente por conocer el importe  de lo recibido por el porte preguntó:

- “¿Cómo te ha ido, Miguel?  

A lo que éste, haciendo el  gesto de dibujar una cruz imaginaria con la punta de sus dedos de su mano derecha, como dando la bendición, respondió:

-  ¿Javier, tienes cambios?

 

 

 

Trabajadores del ferrocarril, delante de las instalaciones de la Estación de Irun.

(Foto: Colección de José María Castillo)

 

 

 

PARA SABER MÁS…  

El ferrocarril llegó a Irun en 1863.​ En agosto de 1864, el trazado llegó hasta Hendaya gracias a la construcción del puente internacional sobre el río Bidasoa.

Por primera vez, las redes ferroviarias españolas y francesas quedaban unidas.

La estación de Irun se dividió en dos edificios, uno destinado al tráfico nacional de una planta y otro destinado al tráfico internacional de dos plantas.

En 1941, con la nacionalización del ferrocarril en España, Norte desapareció y pasó a formar parte de RENFE. Esta última gestionó el recinto hasta la creación de ADIF a finales de 2004.