MARINEROS


 

En agosto de 1661 Irun aportó cinco marineros de los doscientos que la Provincia mandó embarcar en la nave capitana que se encontraba en Pasajes.

 

 

Marineros vascos faenando en Terranova.

 

Aunque los datos son de algunos años posteriores, en 1718 había registrados en la “matrícula del mar”, 72 iruneses.

 

Años más tarde, en 1723, se dice que 30 marineros de la “aldea” de Irun salieron a cazar ballenas.

 

Luis de Uranzu dice que “La Armada española consideraba a Irun como puerto de mar y sus vecinos, más familiarizados con la navegación fluvial, servían en la Marina de Guerra.

El Ayuntamiento de Irun confeccionaba todos los años una lista que remitía a la Junta General”.

 

Por una de aquellas listas sabemos qué iruneses andaban navegando en aquellos tiempos por el mundo, bien formando parte de las levas de marinería o bien dedicándose a las faenas de pesca.

 

Las expediciones de pescadores vascos a Terranova eran frecuentes, primero por la caza de ballenas y más tarde movidos por los importantes bancos de bacalao en los mares del norte.

 

Prueba evidente de que nuestros antiguos pescadores anduvieron por allí, son las estelas funerarias que hoy día pueden contemplarse en el cementerio de Sain Pierre con inscripciones en euskera en 1676.

 

En la dura existencia que llevaban nuestros marineros, el escorbuto, producido por beber agua en mal estado, era una maldición. Los vascos se libraron de ella porque llevaban sidra en sus navíos.