COSTURERAS


 

Hubo un tiempo en el que, en determinadas escuelas de chicas en Irun, la enseñanza de la costura era obligatoria.

 

 

 

Alumnas durante una clase de costura impartida en la conocida como Escuela o Colegio del Dispensario,

a cargo de la Congregación de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul . Año 1958.

(Archivo Municipal de Irun)

 

En los primeros años del siglo XIX, la manera de proveerse de ropa era, en las clases menos favorecidas, a través de la costura en el hogar.

 

Coser era una habilidad que toda mujer debía dominar desde su más temprana edad.

 

Con el tiempo las costureras formaron la principal fuerza de trabajo que logró una notable expansión de la producción de prendas de vestir.

 

Estas especialistas podían ejercer su labor de diferentes formas: como trabajadoras a domicilio, cobrando por cada pieza realizada, como empleadas en las recién inauguradas casas de moda o como parte del sistema doméstico de las clases adineradas.

 

A ello hay que añadir, las obreras de las grandes fábricas de una industria con un desarrollo en aumento a lo largo del siglo y cuyas condiciones de trabajo eran muy duras.

 

No cabe la menor duda de que la denominación de la calle “Jostun” (Costureras), en 2012, por parte de nuestro Ayuntamiento, fue la forma de homenajear a las antiguas costureras y a las que han heredado tan delicado oficio, ahora conocidas como modistas.