Al objeto de recoger información para posteriores recreaciones en las que podría intervenir la Banda de Pífanos y Tambores de la Cofradía Anaka, nuestro cofrade Jon Aragón participa en diversas recreaciones históricas formando parte de la Asociación Blas de Lezo, de la que también es miembro.

En este apartado se recogen algunas de sus intervenciones en  Astorga y Zaragoza.

 

 

       

 

 

  

   

 

 

                

En los últimos días de octubre de 1808 y los primeros de 1809,  la localidad de Astorga fue el centro de la historia de las Guerras Napoleónicas. La ciudad y sus alrededores dieron cobijo al ejército inglés y español, desde donde planificaron la retirada.

En enero de 1809, Astorga se convirtió en el lugar estratégico donde se decidiría el futuro de Europa. Napoleón Bonaparte, en su intento por conquistar todo el continente, llegó a Astorga persiguiendo a los ejércitos españoles del marqués De la Romana y el ejército inglés de sir John Moore. “Astorga fue el punto más occidental a donde llegó Bonaparte, en su persecución de los ejércitos español e inglés.

Imagen: Cuadro de Hippolyte Lecomte. Napoleón en Astorga

Texto: D. de León

 

 

    

 

 

 

                

Los sitios de Zaragoza fueron dos asedios sufridos por la ciudad aragonesa de Zaragoza durante la Guerra de la Independencia, que enfrentó a los ejércitos de ocupación del Primer Imperio francés de Napoleón Bonaparte a las fuerzas españolas leales a la dinastía Borbón.

La plaza era clave para garantizar las comunicaciones del noreste y el abastecimiento de las tropas en Cataluña, así como para controlar Aragón. Por ello, tras la sublevación de la ciudad a consecuencia de los sucesos del Dos de mayo de 1808, se envió a un ejército a restablecer el control de la ciudad. Aunque las tropas francesas eran superiores en número y armamento, la ciudad resistió. Sin embargo, a finales de año, los franceses regresaron en mayor número, reanudándose el sitio. A pesar de la feroz resistencia de la ciudad, inmortalizada por varios cronistas, la ciudad, diezmada por la guerra y las epidemias derivadas del sitio, capituló finalmente el 21 de febrero de 1809.

 Imagen: "El Pilar no se rinde" Cuadro de Federico Jiménez Nicanor

Fuente: Wikipedia