Fecha: Pleno de 30 de octubre de 1985

Propuesta: Luis de Uranzu Kultur Taldea

 

 

Junto a la iglesia de Beloaskoenea, entre las manzanas de casas que forman

Balezale, Arkale, Arturo Kampion y Armagile


 

Gabarrero, en euskera "gabarrarri". Se le puso este nombre en recuerdo de una actividad ligada históricamente a la vida irunesa. Los gabarreros eran unos personajes muy significativos en la actividad económica fluvial en torno al Bidasoa y sus afluentes, sobre todo en una época anterior a la construcción de puentes.

Históricamente la comunicación entre Francia y España se efectuaba a través de gabarras, siendo los principales pasos el de Behobia y el del Puntal de Hondarribia, sin olvidar los que había tras la iglesia en la calle Santiago, Azkenportu, Punta, Alunda, Urcelayeta y Endarlaza.

En 1864 había en Irun 53 gabarras así distribuidas : En Behobia 20, en el "pueblo", calle Santiago, Sarjiazpi y alrededores 20, y en el Barrio de Anaka 20.

Las viejas gabarras eran de fondo plano y muy empleadas en el Bidasoa para el transporte de grava y arena sacadas del río, productos del campo, hierba, ganado y,  por supuesto, personas. Esporádicamente también se utilizaron en la recolección de ostras.

Una de las gabarras más conocidas de la que se tiene noticia es la que en 1566 existía en el Puntal de Fuenterrabía, y que la Provincia mando quitar para que no compitiera con la única oficial que mantenía la Alcaldía de Sacas entre España y Francia.

Se preguntarán como siendo el Bidasoa un río no demasiado ancho, no se construyeran puentes. Se trataba, en aquellos tiempos, de un problema estratégico, ya que los puentes podrían facilitar la entrada a un posible ejército enemigo. En 1720 se construyó uno, pero pronto fue eliminado y de nuevo se nombró un gabarrero.


 

Gabarreros junto al puente Avenida, bajo la atenta mirada de los guardias...


 

Es posible que esta sea una de las últimas gabarras.

Se encuentra amarrada junto al puente de Amute.

 


 

 

 

 


 

Fuentes:

- "Los nombres de las calles de Irun", publicado en 1996,  cuyo autor es José Monje García, ex-archivero municipal, presidente de la asociación Luis de Uranzu Kultur Taldea y Miembro de Honor  de la Cofradía Anaka de Irun.

- Estudios publicados en los boletines de LUKT por Rosa María Garmendia y Antxon Aguirre Sorondo.