Imaginen una fábrica de skíes funcionando en nuestro barrio desde los años 40, un padre con mucha iniciativa, D. Francisco Sánchez Espinosa  y dos de sus hijos dispuestos a todo. Francisco Sánchez había abandonado su trabajo en una agencia de aduanas y montado en la Avda. de Salís una fábrica de curtidos. Entre otros productos comercializaba también vestuario y artículos deportivos. En los años cuarenta compró unos amplios terrenos en el Barrio de Anaka y fundó la empresa 'Sancheski Sport'. Al mismo tiempo creó otra de alquiler de toldos llamada 'Beti Idor'.

El nombre de Sancheski, fue el resultado de unir el apellido del fundador a la palabra ski, cuya fabricación consistía en una de sus actividades principales de la época.

Sus dos hijos fueron en sus comienzos empresariales, un par de visionarios  en el más puro estilo de los años 60 que, contagiados del entusiasmo paternal, encontraron la fórmula ideal para crear, nada menos que la primera marca del skate europeo.

 

A finales de esa década se hacía cada vez más difícil competir con los fabricantes austríacos y franceses, pero a pesar de ello, la familia Sánchez no perdió su entusiasmo y se lanzó a transformar las infraestructura de su fábrica para crear la primera fábrica de “monopatines” (skates) en Europa. No obstante, los esquíes siguieron fabricándose hasta 1962. Como detalle anecdótico añadiremos que, durante muchos años, los esquíes que portaba la Agrupación de Montaña del ejército estaban fabricados en Anaka.

En aquella época España era todavía un país relativamente hermético a las influencias extranjeras, y la única forma conocida y aceptada de deslizamiento eran los queridos y clásicos patines de ruedas. Los que fabricaba Sancheski eran metálicos, fuertes y además, extensibles.

 

El monopatín o “skate” era pues un perfecto desconocido en nuestro país. Fue entonces cuando los hermanos Sánchez se liaron la manta a la cabeza.

 

Decoraron de arriba abajo una furgoneta Volkswagen de color azul del año 67, y conducida por ellos mismos,  se dedicaron a promocionar sus productos por toda España. Para ofrecer una imagen más singular se dejaron crecer unos preciosos mostachos.

 

 El monopatín. ¿Quien no recuerda  uno de sus primeros modelos?. Aquel "skate" de color naranja, con el que los chavales se dejaban deslizar sentados por la primera pendiente que encontraban, sin más frenos que la suela de sus zapatos, o en el peor de los casos, el parachoques del vehículo aparcado del vecino.

            

                      Patines metálicos extensibles    -    Uno de los primeros modelos de monopatín o "skate" - Hoja de despiece


 

Año 1965. La trainera de Hondarribia con la publicidad de Sancheski