Tras haber leído el título, pensarán Vds.:  ya están estos de Anaka buscando connotaciones entre algún personaje importante y su barrio.

Pues sí, y en este caso bien que las hubo.

Tras leer detenidamente el libro que en el año 2003 fue promovido por Luis de Uranzu Kultur TaldeaOteiza en Irun 1957-1974” y con algunos otros datos que hemos añadido de nuestras modestas investigaciones, vamos a detallar la relación que en su momento tuvo el genial escultor oriotarra , Jorge Oteiza, con nuestro Barrio de Anaka.

Los que tuvieron la suerte de conocer a Oteiza en plena actividad comentan que, dependiendo del aspecto de su ropa de trabajo, podía deducirse si había estado tallando sus obras en piedra en el almacén de los hermanos Celaya, por la nube de polvillo blanco que desprendía. Si aparecía manchado de grasa es que había frecuentado los talleres de Luis Romero y sus operarios, en aquella calderería que tuvieron primero en la calle Cipriano Larrañaga, luego en el Barrio de Anaka -entre los años 1960 y 1974- y finalmente en  Behobia.

Allí realizaba sus pequeñas esculturas en planchas de hierro de diferentes espesores , que luego ennegrecían bañándolas en aceite muy caliente. Trabajaron también en aluminio.

Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que algunas de sus esculturas fueron materializadas en los Talleres Romero de nuestro Barrio de Anaka, donde Oteiza tuvo dos excepcionales ayudantes, Eugenio Luna y Juanmari Romero.

Las de Oteiza no fueron las únicas esculturas que se crearon en los mencionados talleres. "Los sonidos del txistu", del hondarribiarra Remigio Mendiburu, fue otra de las obras  que allí nacieron y que puede contemplarse en la Avda. de la Libertad de Donosti

 Foto derecha: Oteiza con uno de sus habituales colaboradores en Talleres Romero, Eugenio Luna


El Barrio de Anaka estuvo también a punto de ser depositario de buena parte de la obra de Oteiza y de otro artista genial, Néstor Basterretxea.

En junio de 1982, la Administración de la Comunidad autónoma de Euskadi pasó a ser la titudel palacio de Urdanibia, con su molino, ruinas de la antigua ferrería y terrenos circundantes. Un año más tarde, por iniciativa del aparejador Manuel Izaguirre, se elaboró un proyecto para la inauguración de un "Ekomuseo", Museo de Artistas Contemporáneos,  que albergaría obras de Jorge Oteiza y Néstor Basterretxea, quienes estaban  dispuestos a donar una parte importante de sus creaciones. Hasta un total de 45 esculturas y 250 maquetas de pequeño tamaño estaba previsto quedaran en el museo. En aquella fecha, Oteiza tenía 74 años y Basterretxea 58.

El Gobierno Vasco, tras invertir una importante suma de dinero en adaptar el palacio al museo que se pretendía instalar, colocó junto a su portalón el letrero de “Museo-Museoa” que durante años se mantuvo y que luego fue retirado.

Cuando todo parecía acordado, a falta tan solo de la firma del consejo de Economía y Hacienda, el proyecto se abandonó sin mediar más explicaciones.

Así fue como nuestro Barrio de Anaka se vio privado de un legado artístico tan importante y de un patrimonio cultural que a lo largo de los años ha ido deambulando hasta encontrar su asentamiento definitivo en Navarra.


 El tercer episodio de Oteiza en nuestro Barrio tuvo que ver con la actual ikastola Txingudi de Irun, cuyo edificio, junto a la regata de Jaizubia, fue construido en los años setenta con aportaciones populares.

Oteiza y Basterretxea habían ofrecido sendas esculturas para su ubicación en la mencionada ikastola.

Cuando el edificio estuvo prácticamente terminado, con casi todos los gremios presentes afanándose en los últimos detalles, llegó Oteiza, se detuvo a unos cien metros de la construcción y espetó: “Pero, ¡qué es esto!. ¿Un edificio fascista? ¿Mussoliniano? ¿Para qué son esas terrazas? ¿Para que las andereños tomen  el sol con el culo al aire? ¿Y las torretas?. Desde allí podrían ametrallar a los niños que traten de escapar…”

Para terminar, completamente excitado, añadió: “¡Este edificio tiene frente y espalda, el vasco no tiene espalda, todo él es frente!”

Y se marchó del lugar.


 

Un ilustre "anakatarra" al que dedicamos en su momento un apartado en nuestra Web, Luis María Tolosa "Soroxarta" que le conocía muy bien,  dijo de él: "Cuando miramos una carretilla, ya está Oteiza imaginando un avión a reacción".

En la que fue tal vez su última entrevista concedida al entrañable J.L. Seisdedos del Diario Vasco en 1974, y cuando Oteiza estaba a punto de retirarse manifestó: "La única forma de vivir hoy es haciéndose el muerto".

Genio y figura...