El aspecto bucólico que ofrece la foto de la izquierda contrasta con el estado actual del edificio. No se trata de un antiguo caserío, ni tampoco de una vivienda al uso, dado que no hemos encontrado ninguna referencia durante nuestra infructuosa búsqueda en el Archivo de Irun. Se trata posiblemente de un antiguo taller que tuvo actividad mientras estuvo en funcionamiento la desaparecida ferrería de Urdanibia.

Forma parte del conjunto monumental que componen el palacio,  el molino de Urdanibia y lo restos de la antigua ferrería que se encuentra en el Barrio de Anaka.

Se trata de un edifico exento, aunque todo hace suponer que antaño estuvo unido al acueducto que llevaba el agua al molino, tal y como puede apreciarse por las ménsulas y restos existentes de un edificio adosado en su fachada sur donde posiblemente se encontraba el martinete, accionado por el mismo caudal de agua que movía el molino que se encuentra a escasos metros.

Está construido de mampostería, es de planta rectangular, con una esquina achaflanada y un tejado a dos aguas con caballete paralelo a la fachada.

La fachada principal está orientada hacia el este y es de tres alturas. La segunda, que tiene el aspecto de haber sido utilizada como vivienda en algún tiempo, tiene una solana abalconada, y en la parte opuesta el tejado se prolonga conformando un cobertizo sobre tres postes.

En la actualidad presenta un estado decadente y a duras penas se mantiene en pie de no ser por el apuntalamiento general del que ha sido objeto.

Nuestro deseo es que las autoridades competentes dispongan lo necesario para que tan emblemático edificio, que forma parte de la historia del Barrio de Anaka, no se venga irremediablemente abajo.