La mole granítica de Aiako Harria es el resultado del enfriamiento del magma incandescente que ascendió hacia la corteza terrestre hace más de 250 millones de años. La transformación en la composición de los materiales rocosos aflorados propició la aparición de diversos minerales como plata, zinc y hierro.

Desde los tiempos de los romanos los minerales de Aiako Harria han sido aprovechados por el hombre. A comienzos del siglo XX se produjo la mayor actividad minera en los montes de Irun. De las galerías de Meazuri, Meagorri, Aitzondo y Basakaitz se extraía el carbonato de hierro que era calcinado en los hornos de Irugurutzeta con el fin de convertirlo en óxido y aumentar así su ley metálica. El Ayuntamiento de Irun ha trabajado para recuperar este patrimonio cultural, ponerlo en valor y ofrecerlo para conocimiento y disfrute de sus ciudadanos y visitantes.

Basta un sencillo recorrido por el territorio o por la toponimia de nuestra ciudad para topar con vestigios de esta actividad. Y entre las huellas materiales que han llegado a nuestros días, sobresale la batería de hornos de calcinación de Irugurutzeta, situada en el barrio de Meaka, al pie del impresionante desfiladero de Aitzondo, en el marco del Parque Natural de Aiako Harria.

La actividad minera en Aiako Harria se remonta a época romana y en otros tiempos, algunos no tan lejanos, supuso una importante fuente de recursos que dejó su impronta en la vida de Irun y sus gentes.

El mineral de hierro (carbonato férrico) era transportado desde los lugares de extracción (minas de Meazuri, Meagorri, Aitzon-do, Basakaitz…) hasta los hornos mediante convoyes de vagonetas sobre vías de ferrocarril o de forma aérea con un tendido de cables de los que suspendían calderos.

La calcinación perseguía la transformación del carbonato de hierro en óxido y la mejora consecuente de su ley metálica. Para la combustión se añadían 30 kgs. de carbón por cada tonelada de carbonato, cargando el horno en capas alternas. A pesar de los diferentes tipos de hornos existentes en Irugurutzeta (circulares, cuadrados, mampuesto, ladrillo…), todos ellos obedecen a una misma función y características: una enorme cámara de calcinación, alimentación superior y bocas inferiores de descarga.

El Ayuntamiento de Irun ha llevado a cabo la rehabilitación de esta batería de hornos, considerada por los expertos como una de las mejores muestras de arqueología industrial de nuestro territorio. Estos trabajos incluyen la puesta en valor de las propias ruinas industriales así como su adecuación para la visita cultural y turística.es.

El Espacio de Interpretación del Entorno Minero de Irugurutzeta, ubicado en el actual edificio silo-almacén, albergar  una explicación audiovisual de la actividad minera que se desarrolló en Irugurutzeta y que servirá para profundizar en el contenido temático de la minería en Irun.

Fotos:  Archivo Municipal de Irun  y   Luis Martínez Aniesa