Según recoge la historiadora Mertxe Tranche en su trabajo, publicado en 2007,  sobre la  modernización en Irun entre los años 1841 y 1900, la primera fábrica de cerillas de Irun fue establecida en 1858 en la “casa de Asquemportu”, fecha en la que Juan Poylo adquirió el terreno de la misma denominación, si bien en un informe que el Ayuntamiento remitió a la Diputación se dice que la fábrica había sido fundada dos años antes por los franceses Marcelino Hiriart y Adolfo Vedet.

Este último había vendido su parte de la empresa a favor del primero y de Agustín Zaragüeta quien en 1864 se hace con la propiedad total del negocio que pasó a denominarse “Fábrica de Nuestra señora del Juncal” y más tarde “Fosforera Española”.

 

 

Cuenta José María Castillo en uno de sus libros, que en 1908 eran 216 las obreras y 37 los obreros, quienes en  jornada laboral de once horas fabricaban 50.000  cajitas llenas de cerillas de diferentes clases.

Durante la Tercera Guerra Carlista la fábrica fue quemada y tuvo que ser reconstruida por completo.

Hasta el advenimiento de la II República en el año 1931 fue, prácticamente, la única fábrica de Irun,  junto a Chocolates Elgorriaga, debido a una Ordenanza de Aduanas prohibía la instalación de industrias en una distancia inferior a diez kilómetros de la frontera.

 

Por los daños sufridos durante la  Guerra Civil, a partir de 1938 tuvo que ser reconstruida de nuevo.

Con el paso de los años sus instalaciones fueron ampliándose y mejorándose a lo largo del siglo XX.

 

Una vez que cesa la producción, el 17 de octubre de 1989 “Fosforera española” y “Financiera Económica, S.A” firmaron un acuerdo con el Ayuntamiento de Irun para la ordenación del espacio que ocupaba la empresa. El resto fue adquirido por la fábrica Recondo.

 

 

 

La demolición de la antigua fábrica dio comienzo en 1995 y su solar lo ocupan hoy el Polideportivo Municipal Azken Portu y la empresa Recondo-Pasquier.

 

 

En recuerdo de la desaparecida fábrica, el Ayuntamiento de Irun quiso conservar la antigua chimenea de ladrillo como patrimonio histórico de la ciudad y en 2011, tras consolidarla, rebajo en 9 m. su altura original, dejándola en l8 m.

 

 

 

Fuentes:

Mertxe Tranche

Archivo Municipal del Irun

Boletin de Estudios LUKT

Biblioteca Municipal de Irun

Enciclopedia Auñamendi

 

Fotos:

Colección de José María Castillo

Archivo Municipal de Irun