Fecha: Pleno de 2 de diciembre de 1975

Propuesta: Comisión de Gobierno

 

 

  El nombre en euskera de esta calle es OLAGIZON

En la zona de Belaskoenea, cruzando las calles Arturo Campión y Auzolan, termina en la avenida Elizatxo


Esta profesión era la desempeñada por las personas que, trabajando en las ferrerías, se dedicaban a la elaboración del hierro. Este trabajo ha sido desde antiguo de gran importancia en Gipuzkoa. Concretamente en Irun era de gran dureza y sometido a numerosos riesgos, ya que debían vivir en el monte para la extracción de mineral y talar árboles para quemar la madera, siendo atacados en ocasiones por salteadores.

Según Luis de Uranzu, en 1625 existían en Irun las ferrerías  de Aranzate, Urdanibia, Ibarrola y Aranguren, que suministraban hierro a los martinetes de Alzubide, Olacho e Ibaeta.

En 1791, de las citada, solo quedaban dos, la de Aranzate y la de Urdanibia.

Según el padre Larramendi, el hierro extraído en la Peña de Aya era el más maleable de Gipuzkoa, si bien las ferrerías de Irun importaban el mineral de Somorrostro para mezclarlo con el local. El transporte se hacía en pequeños veleros que remontaban el Bidasoa hasta las cercanías de nuestra iglesia parroquial.

El funcionamiento de las ferrerías se basaba en el aprovechamiento de la fuerza motriz del agua para accionar fuelles y martinetes.


 

Ferrones vascos (Foto: Bizkaiko Foru Aldundia)


 

Ferrería de Mirandaola


 


 

 

El texto es un extracto del libro "Los nombres de las calles de Irun", publicado en 1996,  cuyo autor es José Monje García, ex-archivero municipal, presidente de la asociación Luis de Uranzu Kultur Taldea y Miembro de Honor  de la Cofradía Anaka de Irun.

 

 

 

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